domingo 14 de junio de 2009

Pido perdón de antemano



Primero, porque sé que me enrollaré.

Segundo, porque sé que digo muchas cosas generalizando y eso, inevitablemente, me lleva al error de meter en el mis
mo saco a los y las mediocres e incluso malos de solemnidad, a los y las profesionales que cumplen con su trabajo estrictamente (muy legal, aunque muy aburrido) y a los y las que son tan buenos que merecen que algún alumno les escriba dándole las gracias por su buen trato. Y sé que decir estas cosas (que mucha gente piensa) me hace quedar mal, pero hace años que eso no es lo que más me importa en este mundo, así que me arriesgo.

Como llevo desde los 2 años en la escuela (privada), en el instituto, (público) en la universidad (pública y privada) y ahora soy funcionaria después, y maestra de Infantil y Primaria antes, creo que tengo alguna idea sobre el asunto del cómo y el por qué. Ser madre de dos niños varones que ya han pasado por casi lo mismo que yo, esta vez todo en la pública, me da algunos datos para saber más o menos, como está el paño. Siempre, por supuesto, desde mi humildísimo punto de vista
profesional y desde mi cabreo monumental y pocos agradecimientos, como madre.

Las cosas que digo y por las que pido perdón a los buenos y buenas profesionales de la docencia, especialmente de la educación secundaria que son los que, con diferencia, "viven mejor" y más se quejan, y a los que más caña doy, son:

- Que se limitan a dar el temario, casi siempre incompleto, de su asignatura, como si las matemáticas, la lengua y la felicidad fueran elementos inconexos.
- Que ven al alumnado como el enemigo incluso antes de dejarles abrir la boca o intentar siquiera de lejos, conocerles. O como seres extraños sin nombre ni apellidos, sin dolor y sin sentires.
- Que no se sienten nunca responsables de lo que sale mal. L
a culpa siempre es de la familia y de la administración.
- Que se van al mercadillo o a la pescadería en las horas "libres" en las que cualquier trabajador estaría reponiendo o mejorando lo que le corresponda, ignorando completamente su obligación de reciclarse y autoformarse, de estar al tanto de lo que pasa en el mundo sobre educación, buscando nuevas formas para cometer distintos errores, pero buscando mejorar, porque les va en el sueldo.
- Que no saben qué hacer en la hora de tutoría y se cachondean de quienes intentan hablar de temas tan preocupantes como la droga, la anorexia, o la coeducación, por poner sólo algún ejemplo, con la estúpida excusa de que ellos y ellas "no son educadores".




- Que permiten que niños y niñas interesados en sus estudios anden vagando por los pasillos cuando falta otro porque "eso no es mi trabajo". Y hacen lo mismo con los que tienen dificultades.
- Que leen el periódico en clase cuando están de guardia porque ellos no son de la especialidad que corresponda, sin tener en cuenta que esa hora se puede aprovechar en, por ejemplo, comentar las noticias de su periódico.
- Que se permiten (aún) el lujo de insultar a niños y niñas, mientras predican y exigen un trato mejor por parte de la sociedad entera.
- Que se creen que la hora y media de religión es una hora y media libre para ellos, poniendo a hacer cualquier chorrada a las víctimas del politiqueo con la santa sede. Mis hijos, por ejemplo.
- Que todavía no se enteran de que no hay dos personas iguales, ni dos niños iguales, ni dos niñas iguales, ni tienen por qué serlo. Que tienen la obligación de atender a la diversidad, incluso en inglés, tics o ciudadanía
- Que no cumplen estrictamente con lo que exigen estrictamente dando lugar a un ejemplo personal patético del que los propios alumnos y alumnas se cachondean.
- Que cuando se trata de sus propios hijos e hijas, todo lo anterior les duele más que a nadie, y no suelen consentirlo, en cuyo caso y para no quedar mal con los colegas ni tirar piedras sobre su propio tejado, se llevan a los vástagos a la privada.

Y, sobre todo, me duele que ignoren con esa soltura el daño que pueden llegar a hacerle a un niño o a una niña, con sus maneras, con su desprecio, con su malestar personal. No digo que haya que ser la madre Teresa, sólo pido respeto. Un enorme y profundo respeto por las personas que tienen delante, y de paso, por la mejor profesión que ha dado el mundo. Y si no te mola, pues ya sabes... al campo a cultivar canguingos.

Nota al margen: mis disculpas especiales al profesorado que lee mis cabreos materno-profesionales en el Twitter. El fútbol es así y yo también ;)
Otra nota al margen: Y de todo lo que cuento podría dar nombres, varios de cada modalidad y nivel educativo, y sé que vosotros... también.
Nota tres: A las familias, que soy yo también, y a la administración, ya le tocará lo suyo, cuando tenga un rato. El único inocente aquí es el alumnado, mareado entre ires y venires emocionales de adultos en posesión de la verdad.
Nota cuatro: ya vale por hoy.

22 ¡¡Comentarios aquí!!:

Eloy Cutanda dijo...

A eso se le llama despacharse a gusto. Yo también llevo muy mal lo de los horarios en secundaria, en FP o en bachillerato. Desde el punto de vista de profesionales que trabajamos en lo mismo, pareciera que hay gente de primera y de segunda clase. Pero lo peor, efectivamente, es el número de clases que el profesorado no da y que no se justifican convenientemente. Y, mientras tanto, los alumnos a verlas venir. Otro tanto sucede con los insultos y chistes que desde la prepotencia se lanzan contra los estudiantes, mucho más atados porque se juegan un futuro inmediato e ineludible (aprobar 1º, 2º de bach., p.e). Lo de los horarios se soluciona con un equipo directivo que haga su faena (en primaria, jamás me he encontrado con un problema similar). Lo de los insultos, siendo tan grave, me parece que tiene más difícil solución (o no, pero no se puede decir aquí...)

Carme Barba dijo...

Añadiendo una nota que indique claramente que hay muchas excepciones a estos ejemplos , te doy toda la razón, he sido maestra de primaria donde todo esto en general "casi" no ocurre, pero en secundaria lo conozco y lo he sufrido como madre.
Felicidades por este análisis,
eres muy valiente al publicarlo.
Un abrazo
Carme

Maria dijo...

¡Efectivamente te has despachado bien!
Lo peor de tu artículo, post, parrafada o como lo quieras llamar es que está basado en hechos reales.
¿Hay de todo? ¡Pues claro! Pero algo está pasando en la ESO y a nadie se le ocurre mirarse el ombligo para ver si puede hacer algo.
Nos hemos alojado en una queja permanente, en una caza de brujas para buscar culpables, pero en ningún momento nos hemos sentado ni creo, por desgracia, que nos sentaremos a hablar con el corazón en la mano.
Como todas las cosas creo que tiene una solución, y además sencilla pero solo hace falta un ingrediente: ¡¡GANAS!!

leonesytortitas dijo...

Qué gusto ver a gente que se enrolla así - ojalá hubiera más!

Berta dijo...

Hola, Lola:
Mi hijo acaba de terminar las pruebas de selectividad el viernes, 12. Y, con tristeza y rabia, tengo que decirte que es cierto todo lo que escribes, o por lo menos yo lo he vivido así desde que empezó 1ºde ESO hasta el 2º de bachiller que terminó ahora.Y también estudia en la pública, como yo soy maestra de Primaria en la pública. En otro comentario María dice que no sabe que pasa con la ESO. Yo diría que anda escasa de MAESTROS, PROFESORES , EDUCADORES y añadiría que , salvo excepciones muy honrosas, hay mucha falta de preparacióm, mucha prepotencia y una ignoracia supina de lo que es ser profesor/a. Supongo que por eso hacen tanto daño a los jóvenes y no son ni conscientes, muchas veces. Otras, les da lo mismo

Eduardo Quiroga dijo...

¡¡¡Esto sí que es despacharse!!! Me encanta tu blog. Siempre salgo de él habiendo aprendido algo.

Un saludo

Montse dijo...

Me encanta tu estilo directo, claro y sin tapujos. No obstante, me niego a admitir el corporativismo de magisterio que subyace a este post. Me da igual maestros/as que profesoras/es, pero ni por se maestro/a se es un profesional ni por se profesor/a se es un desastre. Te aseguro que los maestros y maestras de mi instituto han asumido rápidamente el roll de supuesto mal licenciado/a que pasa de la educación. Tanta pedagogía que decían tener en los colegios y al pasar al los IES se han instalado en un papel de súper catedráticos que han superado con creces a los profesores/as que yo tuve en el B.U.P. Eso por una parte.

Por otra, yo me considero educadora y como yo otros muchos y muchas de secundaria y bachillerato que nos interesamos por las personas y por los temarios porque no son cosas incompatibles.

Para terminar, sólo me queda añadir, que lo más vergonzoso es un compañero de esos de los que hablas que cuando a su hijo atañe no es que busque justicia es que busca privilegios y exige que se haga con su hijo lo que nunca jamás ha hecho él con sus alumnos y alumnas.

Bueno, termino ahora, estoy hasta el gorro de este gremio nuestro que tenemos, muchos maestros y maestras, muchos profesores y profesoras si no fueran lo que son no sé cómo iban a ganarse la vida. Pero es lo que quiere la Administración, la mayoría de los docentes y no pocas familias que más allá del 5 les importa bien poco todo.

Un abrazo y espero que aquella operación saliera genial. Montse

Pedro Villarrubia dijo...

Quizás porque aún me faltan algunos años para que mis niños lleguen adonde están los tuyos, mi propio cabreo se queda de momento en la Primaria, pues si el salto a Secundaria es grande, el salto de un niño/a de infantil, que de repente se encuentra con aulas orientadas a pizarra, sin rincones, con una maestra/o "que no nos quiere", con hasta 17 fotocopias mal hechas que llevarse de tarea a casa, sin un mal dibujo o canción aprendida en todo el curso, sin actividades extraescolares, con "exámenes" sí, exámenes, castigos sin recreo, y miedo, mucho miedo, ese salto es aún mayor.

Y sé que no todo es así, que soy injusto generalizando, pero pienso que mucho del desastre educativo se fragua en nuestras escuelas de Primaria de todos sentados, fotocopia y pizarrón, del suspenso y tu no vales, niño.

Viendo a mi hija y sus miedos, tiemblo sólo de pensar quien hará que mi hijo, que ahora imagina y pinta cielos, piratas y futbolistas, termine copiando sumas, palabras y tareas, quien matará su curiosidad y frenará su desenvoltura.

A mí me basta ver algunas imágenes:
http://salirsedelafila.wordpress.com/2008/12/18/juego-de-diferencias/

Como sé que tú también dices lo que piensas, me atrevo a hacerlo yo, sabiendo que muchos de los maestros/as no son así, pero trabajan (trabajamos) en este sistema educativo que pervive desde hace siglos y llega desde Primaria a la Universidad. Y nadie está libre de padecerlo. Un beso.

Antonio González García dijo...

Lola, da gusto leerte aunque hablar contigo todavía es más intenso y agradable. Esta semana vamos a hacerlo sin falta (jajaja). Ya te he dicho que me siento muy incómodo con estas generalizaciones sobre la Secundaria y estoy de acuerdo con Montse y Pedro en que puestos a ser injustos generalizando podemos extender estos males a la primaria o escribir otros tan chungos como estos. Todos hemos tenido algún maestro que no había por dónde cogerlo.
Yo voy a coger tu post y me lo voy a imprimir como antidecálogo (aunque no sean 10) para intentar no incurrir en ninguno de esos pecados profesoriles durante el próximo curso.
Besazo digital en espera del analógico.

Anónimo dijo...

Montse, te doy toda la razón.
Recuerdo a una que pasó de Infantil al Instituto, a dar Francés que, por supuesto, no sabía. Su argumento para el traspaso fue: Me van a pagar más y además, aquello es estupendo, entras y sales cuando quieres, te vas en las horas libres, salen a desayunar... Iba camino de un balneario y así lo ha vivido hasta que se jubiló. Y nadie le dijo nada, y todo el mundo sabía que no sabía francés. Ella lo sabía todo porque sus hijos, tres, estaban allí y ya se iban, así que decidió que antes de jubilarse se pegaría la gran vida. Cuando trabajaba en Infantil era igual de vaga.

Ejemplos personales hay mil en cada etapa, en cada centro, en cada rincón. Yo no soy mejor probablemente. Yo lo que quiero es no seguir tapando. No seguir aparentando que nosostros no tenemos nada que ver. Que la culpa es de la administración, las familias y el nivel justo anterior al que yo cojo... aunque los nenes y nenas vengan mal, tú siempre podrás hacer algo, aunque sea poquito, y desde luego, respeto, que eso es lo que echo más en falta.

El post no va contra de la secundaria en exclusiva, aunque reconozco que según veo yo, mi experiencia, es el sitio donde LOS Y LAS QUE NO QUIEREN, lo tienen más fácil.

Según yo, las resposabilidades vienen así: primero, lo que hago yo, luego, mi ciclo, mi centro, mi delegación, mi consejería, mi ministerio y mi mundo entero.

¿Las familias? Son la base. Yo lo sé porque me he dejado el pellejo y ahora estoy recogiendo los frutos: tengo dos nenes que han resistido con muchísima dignidad todo lo que les ha caído encima sin comerlo ni beberlo. Claro que les han matado la creatividad, pero no toda. Son seres maravillosos y no por las notas, que también, y no siempre se les ha tratado con el debido respeto.

Y para que sepáis que no todo lo veo negro, un profesor que ha felicitado a mi nene, y mi nene le ha agradecido a él los servicios prestados, me ha felicitado a mí también, bendito sea, porque él sí sabe que todos y todas tenemos algo que ver en los resultados de la vida académica y personal de las criaturitas, que diría Lopera ;))

eduideas dijo...

Desgraciadamente hay muchos así, sin duda, dar caña de vez en cuando es necesario

José L. Castillo dijo...

¡Hola Lola!

Me toca discrepar. Uffff!!! Así que yo también creo que voy a cabrear a gente. Y con la que está cayendo de calorrrrr!!!

Al final las cosas se miden por resultados. Y tu post viene al pelo a los que quieren crear un nosotros y un vosotros. Que es lo peor pa este asunto de educar gente y ayudarles a aprender. Darles argumentos a aquellos de cuyo comportamiento general queremos diferenciarnos.

No digo que no esté de acuerdo contigo, no. Estoy de acuerdo. Estoy harto de sufrir esos comportamientos que describes bien. Estoy harto de ir detrás de vacas sagradas para pedirles información porque viene madres (habitualmente), incluso padres. Estoy harto de que me miren como una vaca mira el tren cuando en las juntas de evaluación pido medidas además del estúpido "pues que estudie más". Estoy harto de que no entiendan nada cuando, en esas mismas juntas de evaluación paso a la parte de evaluar nuestra práctica docente, como dice la ley. Estoy harto de que no me den el material que les pido cuando, como tutor, quiero saber cómo dan clases para buscar puntos de coordinación e ir evolucionando hacia competencias. Estoy harto de tener que convertir muchas acciones docentes que deberían ser normales en un conflicto, y de tener que ganarlo (porque yo, ni he nacío pa perder ni soy buena persona). Estoy harto de que aburran a buena gente, mucha buena gente que querría, como tú y como yo, otra educación.

Y encima me toca vivir, como profe de secundaria, un nosotros y un vosotros. Porque también estoy harto de que el cole se olvide de sus alumnos cuando pasan al IES. Y de que no me faciliten información valiosa y acumulada. Y de que no me transfieran las relaciones con los padres, con lo fácil que sería que nos coordináramos un segundito a principios de curso. O que pasen muy mucho de entrar en internet para darme esa información que necesito para dar un buen servicio público. Y muy, muy harto de que cualquier docente de primaria pueda opinar cualquier cosa sobre mí por el hecho de ser de secundaria. Y no me refiero a este post, no... Me refiero a tomar cervecitas y que te salten por peteneras, obligándote a elegir entre tomarte la tapa con mal humor por tragártela o por mal humor por una discusión.

Que tú opines lo que aquí escribes no es un problema para mí. Al revés. Hay gente que se ha ganado de sobra el derecho a decir lo que desee, después de una trayectoria profesional. Y tu opinión la comparto. Pero que cualquiera pueda decir cualquier cosa, independientemente de su trayectoria profesional y de la mía, me enerva. O que gente buena se vea separada por pertenecer a colectivos distintos, tampoco me gusta. Y tu post, fíjate lo poquito que lleva puesto ya lo he visto mal usado. Por profesorado de secundaria que dice "con estos no podemos llegar a acuerdos, fíjate cómo nos ponen, así que cada uno a lo suyo".

Y mira, a eso me niego.

Lola, hija, me debes un post en el que no haya un nosotros y un vosotros en virtud del cuerpo al que pertenezcamos. Sé que en este has ido por el camino de pedir perdón a justos por pecadores. Pero creo que también es justo, de hecho sería más justo, un post en el que se desarrolle un nosotros inclusivo, sin crear un vosotros, que se refiera a los que queremos dar el mejor servicio público posible.

A mí ese post me gustaría mucho más...

Y es que he visto a gente de primaria y de secundaria colaborando y haciéndolo bien. Y me ha gustado mucho, mucho. He visto que es posible. Ahora lo que toca es que se generalice. Eso no creo que se logre con desencuentro entre colectivos, sino con acuerdos entre personas.

En fin... Espero no haber cabreado a nadie más allá de lo reversible. ¡Espero! :)

Un saludo y seguimos!

Antonio dijo...

Estoy de acuerdo con el análisis (y me veo incluso reflejado en algún punto); no somos los culpables absolutos, pero tampoco podemos escurrir el bulto del modo que venimos haciéndolo como gremio.
Un saludo.

Montse dijo...

La nueva reforma educativa debería ir orientada a modificar la denominación de los Cuerpos docentes. Yo, en lugar de los existentes, propondría los siguientes:
- Cuerpo de Educadores y educadoras.
- Cuerpo de Funcionarios y funcionarias pedorros y pedorras.

Más saludos, Montse

Anónimo dijo...

Un artículo más del sectarismo de la primaria.
Si yo contará lo que hacen con mi hijo en primaria.
Seguir el libro a rajatabla, pintar, examenes cada dos por tres, pintar, ...
Por cierto, niños en secundaria creo que no hay ninguno, tal vez adolescentes, pero ....

©Lola dijo...

A ver si leemos con atención:

Las cosas que digo y por las que pido perdón a los buenos y buenas profesionales de la docencia, especialmente de la educación secundaria que son los que, con diferencia, "viven mejor" y más se quejan, y a los que más caña doy, son:

Profesionales de la docencia incluye a los conserjes, las conserjes, las limpiadoras y hasta al arquitecto que diseña el chiringuito. Ahora no tengo tiempo de extenderme, pero lo haré cuando pueda.

Lo que no pienso hacer de ninguna manera es convertirme en salvadora de gente adulta que aprobó unas oposiciones y que tienen un sueldo que tal y como están las cosas, es pa darse con un canto en los dientes. No soy compañera de la vagancia, de la desidia ni de la queja.

Pero sobre todas las cosas, no soy compañera cuando se trata de defender los derechos de mis dos hijos y de mis 25 alumnos y alumnas. En eso soy implacable hasta el punto de que prefiero pasarme que quedarme corta.

Pero muchas de las cosas que digo, si no todas, en cualquiera de los cuerpos docentes, es el evangelio. Lo que pasa es que hacerlo en secundaria es más fácil que en primaria, no que exima yo a la primaria de muchas cosas dolorosísmas.

La lectura sesgada no vale. Cuando quiera maldecir a la secundaria en exclusiva no me dolerán prendas, motivos no me han faltado. Pero no era el objetivo de este post. Sólo hay que leer bien la frase, que dice lo que dice, y no otra cosa:

Las cosas que digo y por las que pido perdón a los buenos y buenas profesionales de la docencia, especialmente de la educación secundaria que son los que, con diferencia, "viven mejor" y más se quejan, y a los que más caña doy, son

Gracias a todos por ayudarme a seguir reflexionando ;))

M. Roser Algué Vendrells dijo...

Hola compañeros y compañeras de profesión, de una profesión que siempre me ha parecido la más bonita y enriquecedora del mundo. Yo soy maestra de primaria recién jubilada y me ha producido una gran tristeza leer estos comentarios. ¿De verdad pensáis que muchos maestros son así? No se en que entorno os movéis, pero os aseguro que esto no es mi trabajo ni mi escuela. De ser así ya me habría hecho el "harakiri". Quiero romper una lanza por los maestros y maestras que, como yo, hemos sido (o son) vocacionales, que hemos querido a nuestros niños y niñas a los cuales hemos respetado y que al cabo de los años (o dentro de unos años), estamos recibiendo el fruto de nuestro esfuerzo en forma de agradecimiento, de cariño y que no caemos en el olvido. Y creo que somos muchos. Como queremos motivar sin tener ilusión . Creo que si todos y todas los que tenéis una visión tan negativa de la enseñanza intentáis aportar vuestro granito de arena positiva, dentro de un tiempo veréis que ha cambiado el color de esta profesión. Será de un verde esperanza.
Un saludo repleto de ilusiones de quien ha sido en toda su trayectoria docente, maestra en la escuela pública y que lleva tres años en la misma, haciendo voluntariado con los niños y niñas llegados de allende nuestras fronteras...

M. Roser (Cataluña)

José L. Castillo dijo...

¡Hola Lola!

Por lo que a mí me toca, yo leí esto con atención: "Las cosas que digo y por las que pido perdón a los buenos y buenas profesionales de la docencia, especialmente de la educación secundaria que son los que, con diferencia, "viven mejor" y más se quejan, y a los que más caña doy, son:...".

Yo creo que tú, seguro, por lo que dices en este blog, debes ser una excelente profesional. Por eso me ha extrañado la referencia a secundaria. Porque alimenta lo sectorial y genera barreras que otros, precisamente los que dices combatir, aprovechan. En ese sentido, tu post es fallido.

Desde luego, todo el repaso que haces de malos comportamientos me hacen sentirme cercano a ti. Y a miles más. Por que yo creo que la mayoría de los docentes odiamos ese comportamiento que describes, propio de una minoría. Amplia todavía, pero ya minoría, por lo que mi experiencia me dice.

Pero también digo que alimentar lo sectorial, la división entre primaria y secundaria, aunque sea tangencialmente, no es un acierto.

Yo quiero, como tú que lo escribes, y como decenas de miles que lo piensan, que las cosas no sean así.

Pero, sinceramente, el post ha estado mal estructurado para ese objetivo. Porque le sobraba la referencia a secundaria. Que ya te digo, he visto gente que la aprovechaba para lo suyo.

Y es que se lo has puesto muy fácil a la cueva.

A cambio, hay muchísimos post tuyos enormes, encantadores y finos. Pero este no lo veo yo así, lo siento. Aunque, desde luego lo que yo digo no es, nunca, el evangelio, así que tampoco lo que yo haya dicho hay que tomárselo muy en serio. :)

Un saludo con cariño y a la espera del siguiente y estupendo post.

recursosdidactics dijo...

Felicidades!!!! Qué gusto leer tu artículo!!!! bien escrito y argumentado. Gracias. Guida

Miguel dijo...

Y te queda el bachillerato, ese si que duele... Si los papas y mamas no aprobamos los alumnos suspenden, encima nos sale un ojo de la cara.

Tercera Opinión dijo...

Nadie quiere darse cuenta, porque en realidad todos tenemos parte de culpa, pero vamos de mal en peor. Los valores se han perdido y los alumnos ya no necesitan esforzarse por nada.

Te invito a leer mi artículo al respecto: Trivial Pursuit edición LOE

http://www.terceraopinion.net/2009/06/28/trivial-edicion-loe/

Un saludo.

Julita Fernández (Profesora) dijo...

Acabo de ver tu blog y te imagino una excelente profesional.
Tienes mucha razón en lo que comentas. ¿No te ocasiona muchos problemas con los compañer@s, ya sabes, envidias, cabreos... tener una actitud como la que muestras? Te hablo desde la experiencia. Y llevo 34 años en esta magnífica profesión.
Me añado como seguidora de este blog.
Saludos

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