Ser maestra de Religión Católica titulada me da una cultura general inmejorable para poner títulos a las entradas del blog. Haberme pasado la infancia más tierna en las rodillas de todos los curas que pasaban por mi casa y entrevistarme con el obispo del momento para que me asesorara en mi elección de profesión futura (mi padre me llevó con su amigo para que me convenciera de que estudiar Farmacia era el sueño de... mi padre ;P), no tiene precio. Entrar en el despacho del bondadoso director general de una caja de ahorros, cura también, para soportar una arenga acerca de lo que una "señorita" como yo debía hacer... en fin, que no soy sospechosa de no saber de qué hablo: humillaciones varias, manipulaciones todas, y dolor.
A lo que iba. Todos ellos me nombraron muchas veces tres mandamientos imprescindibles para la vida (no sé cómo no están en las CCBB). A saber: ese mismo, sí, el 6º... el buen paño en el arca se vende (incitación a la prostitución); el 4º, del que ya he hablado de más. Y el 5º: No matarás. De este último, yo estaba más que segura de que a mí no había que decírmelo, no hay nadie más pacífica que yo en el mundo (se lo crean o no)
Pero ya no me lo creo. Hace aproximadamente un mes, una licenciada me enseñó mi verdadero lado oscuro. Tengo que explicarlo mejor, pero sólo quiero decir de momento que no sentí odio, ese es un sentimiento que no me sale... Sólo me ayudó a verme, a descubrir que, en determinadas circunstancias, no excesivamente dramáticas a ojos externos pero sí a los míos, no exagero ni un pelo, y yo misma sé cuánto miedo me di... ahora, decía, gracias a ella lo sé: soy capaz de matar. Y la vida es tan maravillosa que precisamente él, su víctima, le salvó la vida, y eso que no era ni gata ni pájara, sino un vulgar bote de vinagre agrio al que le temblaban las manos, por algo sería.
Joder... creo entenderte
ResponderSuprimirQuillaaaaa, fuera los fantasmas.
ResponderSuprimirhttp://yfrog.com/h89f3fp
http://www.youtube.com/watch?v=2GmVajkqLNU
oye, que no, NO merece matar por nada del mundo, no te me cambies de chaqueta eh?
ResponderSuprimirO algo me he perdido o no he captado el mensaje, pero "descolocao" si que me has dejado.
ResponderSuprimirBueno, a ver cómo lo digo...pues que la violencia es un rasgo ESENCIALMENTE humano. Estoy convencido que la no violencia resulta el arma más poderosa y refleja una superación y madurez personal superior. De mayor calidad y hondura. Por eso sé por qué lo dices. Por tu calidad humana.
ResponderSuprimirNo la maté, así que soy inocente (de momento)
ResponderSuprimir;P
Gracias mil... Hoy, escuchando al de la foto que ya es mayor que en la foto pero no tanto en los ojos, he comprendido quién lo ha hecho bien y quién no. No ha ido a su fiesta de graduación. "Ni un minuto más escuchando falsedades", y ha salido a celebrarlo bailando. No sé si me siento más orgullosa de él o más envidiosa de su capacidad para saber quién es y qué quiere, a pesar de ella, de todos y de mí.
(Manuel, tú que eres mi delegado de clase, papá, ya deberías conocerme ;P)
(Loli, no fue cosa de ideología, sino de sangre)
(Fer, qué bonito)
(Y sí, Rafa y Pepe sí que me han entendido... ;P)